Liner Expandido – Rehabilitación Interna de Ductos con PEAD
Mediante el sistema de Liner Expandido, realizamos el revestimiento interno "in situ" de ductos de acero (oleoductos, gasoductos, acueductos y poliductos) mediante la inserción de tubos plásticos de Polietileno de Alta Densidad (PEAD) que forman una barrera continua entre el ducto conductor y el fluido transportado. Esta técnica permite rehabilitar ductos existentes o fuera de servicio, recuperando activos estratégicos y evitando la inversión en nuevas tuberías.
El proceso consiste en insertar una tubería termoplástica de PEAD, cuyo diámetro externo es ligeramente inferior (4% a 6%) al diámetro interno del ducto de acero a proteger. El ducto existente se corta en tramos para permitir la inserción, alcanzando longitudes continuas de hasta 1.800 metros, dependiendo del diámetro, cantidad de curvas y condiciones del terreno.
Uso
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Transporte de agua, petróleo crudo, gas amargo húmedo, CO2, H2S y sustancias ácidas.
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Líneas de inyección de agua, descarte de agua salada y sistemas colectores de gas.
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Renovación de tuberías dañadas de acero en industrias de hidrocarburos y servicios públicos.
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Saneamiento de materiales y conexiones metálicas expuestas a corrosión o abrasión.
Especificaciones
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Diámetros: Desde DN 75 mm hasta DN 1.300 mm.
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Material de revestimiento: PEAD (Polietileno de Alta Densidad).
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Longitudes continuas: Hasta 1.800 metros lineales por tramo, según configuración de la red.
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Tolerancia de inserción: Diámetro externo del liner entre 4% y 6% menor al diámetro interno del ducto de acero.
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Resistencia térmica: Soporta temperaturas de hasta 250°C.
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Vida útil: Mínimo 30 años.
Beneficios
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Eliminación permanente de corrosión y abrasión: El PEAD actúa como barrera inerte frente a fluidos agresivos.
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Alta presión de operación: Mantiene la capacidad del ducto de acero original.
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Coeficiente de flujo superior: La baja rugosidad del PEAD mejora la eficiencia hidráulica.
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Mínima intervención: Requiere pocas modificaciones y maquinaria reducida.
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Rapidez de ejecución: Grandes longitudes de inserción por jornada, acelerando la puesta en servicio.
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Protección ambiental: Previene derrames y fugas al sanear integralmente el ducto.
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Recuperación de activos: Extiende la vida útil de infraestructura existente con menor inversión que un reemplazo total.




